El problema de la alimentación infantil en los hoteles

In Ciencia, Legislación by José Manuel Mencía Leal

Una buena alimentación es vital para que el niño crezca sano y fuerte. Comer bien afecta no sólo a su crecimiento físico, sino también a su desarrollo intelectual.

Cuando una familia llega de vacaciones a un hotel, muchas veces las comidas en el propio establecimiento se convierten en un problema: zonas separadas, comidas de poca calidad, etc…

Además, normalmente, aquellos que viajan con los más pequeños piden espacios retirados para asegurar una mayor comodidad y tranquilidad, solicitando que el desayuno incorpore productos específicos de gusto de los más pequeños.

Los padres somos conscientes de que una correcta alimentación del niño durante los primeros años de vida puede repercutir positivamente en su estado de salud, así como en su habilidad para aprender, comunicarse con los demás, pensar y racionalizar o socializarse. Y queremos mantener esos buenos hábitos también cuando disfrutamos de unas merecidas vacaciones.

Las familias somos cada vez más exigentes y, a la hora de seleccionar un hotel, valoramos cada vez más la alimentación que ofrece, no solamente a adultos, sino muy especialmente a los más pequeños.

Los establecimientos hoteleros han de preocuparse por ofrecer una experiencia satisfactoria a sus clientes y necesitan llevar un exhaustivo control de calidad de los productos que ofrecen, así como de los valores nutricionales de los productos de sus restaurantes. Controlar la cantidad de sal, azúcar o calorías puede ser algo muy fácil con soluciones digitales como nuestra Plataforma CIM. 

CIM usa tecnología y bases de datos conectadas permitiendo gestionar, actualizar y automatizar, en un mismo lugar información de recetas, ingredientes, alérgenos o valores nutricionales.

Este control alimentario se vuelve más importante en los casos de circunstancias médicas vinculadas a la comida como: diabetes y alergias.

¿Está tu hotel preparado para ofrecer las máximas garantías a tus clientes?